“Queremos el apoyo de sindicatos y confederaciones profesionales para que se frene el texto que contempla ampliar la jornada y no contabilizar las horas inactivas de guardias como horas de trabajo”
Marta Gómez. Madrid
 Alejandro Cercas. |
La ampliación de la jornada laboral a 65 horas y no incluir las guardias médicas inactivas como horas de trabajo son algunos de los puntos de la directiva de trabajo acordados por el Consejo de la UE, cuyo texto será enviado a los eurodiputados próximamente. ¿Ha tenido respuestas al respecto?
Estamos esperando al mes de septiembre, que será con seguridad, cuando recibamos el texto. A partir de esta fecha, será cuando empiecen a contar los tres meses más uno que tiene el Parlamento para realizar un debate sobre nuestra posición y elabore una segunda lectura. Si en este procedimiento de segunda lectura no se llegara a un acuerdo entre el Consejo y el Parlamento, se nombraría un comité de conciliación. Para llegar a este punto, es necesario enmendar la propuesta del Consejo y esto sólo sería posible si la enmienda fuera votada por mayoría absoluta.
¿Qué ocurriría si no hubiera enmiendas por parte del Parlamento?
En ese caso, la directiva de trabajo se haría realidad. También podría ocurrir que hubiera mayoría absoluta y entonces se pasase al comité de conciliación. Si aun así, no se estableciera un acuerdo entre Consejo y Parlamento, seguiría vigente la directiva actual del 93. En esta línea, veo personalmente muy difícil la conciliación entre ambas partes.
¿Cuál es la situación actual?
La posición entre Consejo y Parlamento está enormemente alejada, sobre todo en dos aspectos de la directiva: la definición del tiempo de trabajo para los servicios de guardia y la clausura de renuncia a la jornada máxima semanal. Nosotros, en la primera lectura en el Parlamento, definimos los tiempos de guardia, tanto activos como no activos, como tiempos de trabajo. Respecto a la clausura de renuncia individual al derecho de jornada máxima, estamos en contra. Desde España, esperamos obtener la mayoría absoluta del Parlamento en ambas posturas. Para ello, necesitamos el voto de 393 diputados.
¿Qué se podría hacer en el caso de que no se consiguiera mayoría absoluta y se aceptara la directiva de trabajo del Consejo?
Recomendaría a mis amigos los médicos llevar el contencioso a la corte de justicia, aunque con los cambios de jueces recientes y por otras decisiones por dicho organismo, parecen no están muy a favor del trabajador. No obstante, quedaría por última opción acudir a la carta de los derechos fundamentales europea anexa al Tratado de Lisboa, a través de la cual esta decisión sería inconstitucional, ya que se estaría eliminando los límites horarios, además de no considerar, en el caso de los médicos, el reposo compensatorio después de las guardias. Ésta sería una última esperanza de ser juzgada negativamente por la corte de justicia y la directiva no tuviera vigor.
¿Creen que conseguirán la mayoría absoluta?
Aunque estamos esperando al texto, se trata de una espera no pasiva; estamos haciendo un enorme trabajo con los sindicatos, las confederaciones profesionales y las organizaciones de mujeres para que este asunto sea conocido por todos los trabajadores europeos, especialmente por los que hacen guardias, que son los más perjudicados. Estamos tratando de convencer a esos 393 diputados.